Project Management

José González, Ecuador

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Mi blog es un espacio donde podremos compartir información de Dirección de Proyectos en Español, buscando como unificar criterios y desarrollar habilidades para la Dirección de Proyectos, personalizado al público habla hispana. My blog is a space where we can share Project Management information in Spanish, looking for how to unify criteria and develop skills for Project Management, personalized to the Spanish speaking public.

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Agile, Artificial Intelligence, Benefits Realization, Business Intelligence, Certification, Construction, Consulting, Cost Management, COSTO, Decision Making, Director de Proyecto, Director de Proyectos, Diversity, Education, Energy and Utilities, Estimating, Estrategias, Ethics, Gestión, Governance, Government, IA, Innovation, Integration Management, Leadership, Legal Project Management, Management, management, New Practitioners, Organizational Culture, Organizational Project Management, PMO, PMO, PMO, PMO, Portfolio Management, Program Management, project culture, project management, project manager, recursos, Resource Management, RIESGO, salary, Scope Management, Scrum, SOFT SKILL, Strategy, Sustainability, Talent Management, Teams, trends, Utility, Virtual Project Management

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From talk to action: AI is talked about in project management… but is it actually being used? - Del discurso a la acción: Se habla de IA en la dirección de proyectos… pero ¿realmente la usa?.

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En 2024 Ecuador comenzó a medir, por primera vez, el estado real de la gestión de proyectos en el país. En 2025, con una muestra con más del doble de participantes, el análisis no solo actualiza cifras, sino que revela una tendencia clara: estamos viviendo una segunda ola de profesionalización. Sin embargo, como suele ocurrir en los procesos de maduración, el discurso avanza más rápido que la práctica. Uno de los hallazgos más reveladores del Análisis de la Gestión de Proyectos en Ecuador – Volumen 2 es precisamente la brecha entre el alto interés por la inteligencia artificial y su uso real en los proyectos.

El informe evidencia que más del 80% de los profesionales considera muy relevante el uso de tecnologías como el machine learning y los servicios en la nube para la dirección de proyectos, y que el uso frecuente ha crecido respecto al año anterior. Sin embargo, ese crecimiento todavía no es proporcional al nivel de entusiasmo declarado. Ecuador reconoce la importancia de la IA, pero aún no la incorpora de manera sistemática en la planificación, la estimación y el control de proyectos. La IA está en la conversación estratégica, pero no en el día a día operativo.

Este fenómeno no puede analizarse de forma aislada. El mismo informe muestra que el 47,6% identifica los recursos limitados como la principal causa del fracaso en los proyectos y que el 73% de los profesionales no cuenta con certificaciones internacionales.

Cuando una organización opera bajo restricciones presupuestarias y con brechas de estandarización, la adopción tecnológica suele percibirse como un “lujo” y no como una inversión estratégica. Además, el 50% de las empresas aún no cuenta con una PMO formal, aunque el crecimiento respecto a 2024 es significativo. La infraestructura institucional todavía se está consolidando; la IA requiere, precisamente, procesos estructurados para generar valor.

Si contrastamos con el Volumen 1, en 2024 las tecnologías emergentes aparecían como tendencias importantes, pero con escasa aplicación práctica. Un año después, el interés se dispara, pero la adopción sigue siendo incipiente. Esto confirma que Ecuador se encuentra en una fase de transición: mayor conciencia digital, pero aún sin una transformación operativa profunda.

¿Por qué ocurre esta brecha? Existen al menos cuatro razones estructurales.

Primero, el mito del alto costo. Muchas empresas asocian la IA con grandes inversiones en infraestructura o con proyectos de data science complejos, cuando hoy existen soluciones accesibles basadas en servicios en la nube y en modelos preentrenados.

Segundo, la falta de casos locales visibles. Sin referentes claros en Ecuador, la adopción se percibe como un riesgo.

Tercero, la brecha de competencias: aunque el 61% de los profesionales tiene maestría, el 46% posee menos de cinco años de experiencia, lo que indica una generación joven con alto potencial, pero aún en proceso de maduración técnica.

Cuarto, la cultura organizacional: si la gestión aún lucha por institucionalizar recursos y autoridad, incorporar IA puede verse como una complejidad adicional.

Sin embargo, la pregunta correcta no es si Ecuador puede usar IA en proyectos, sino dónde ya es viable hacerlo. Existen aplicaciones inmediatas y de bajo riesgo. En la planificación, las herramientas de IA pueden analizar historiales de cronogramas para estimar tiempos más realistas y detectar patrones de retraso. En la gestión de riesgos, los modelos simples pueden clasificar incidentes y priorizar alertas tempranas. En el control de costos, los algoritmos predictivos permiten identificar desviaciones antes de que se conviertan en sobrecostos críticos. En gestión documental, los asistentes inteligentes reducen tiempos en la elaboración de actas y reportes, y en el seguimiento de compromisos. En portafolios, los dashboards con analítica avanzada apoyan la toma de decisiones de priorización basadas en datos y no solo en percepciones.

Lo interesante es que estas aplicaciones no requieren departamentos de ciencia de datos. Requieren liderazgo estratégico y la decisión de iniciar con pilotos controlados. La ruta de adopción puede ser progresiva: primero, la digitalización estructurada de datos; luego, la analítica descriptiva; después, la analítica predictiva básica; y, finalmente, la automatización inteligente. No se trata de “reemplazar” al director de proyectos, sino de potenciar su capacidad de decisión.

Aquí es donde la segunda ola se vuelve evidente. El crecimiento de los PMOs, del 34,5% al 50% en un año, demuestra que las organizaciones empiezan a institucionalizar la disciplina.

 El aumento de los roles intermedios y la entrada de talento joven indican una base profesional en expansión. La demanda empresarial de mejores resultados y mayor eficiencia genera una presión positiva para innovar. Esta segunda ola se caracteriza por cuatro elementos: una mayor estructura (PMO), una mayor conciencia tecnológica, un mayor talento joven y una mayor exigencia de resultados medibles.

Desde la perspectiva del Project Management Institute, la evolución de la disciplina apunta a la entrega de valor, la adaptabilidad y el uso estratégico de la tecnología como factor que habilita resultados. La IA no es un accesorio futurista; es una herramienta coherente con la evolución natural de la gestión moderna. Ignorarla podría significar perder competitividad en sectores como banca, telecomunicaciones, construcción y tecnología, donde los proyectos son cada vez más complejos y orientados a datos.

Para los directores de proyectos en Ecuador, el mensaje es claro: la oportunidad profesional emergente no está solo en dominar metodologías ágiles o predictivas, sino en integrar la analítica y la tecnología en la toma de decisiones. El diferencial competitivo del próximo quinquenio será la capacidad de convertir datos en decisiones oportunas. Para las empresas, la recomendación es comenzar con pilotos pequeños, medir el impacto en la eficiencia y escalarlos gradualmente. La IA debe incorporarse como parte del portafolio de mejora continua, no como un proyecto aislado.

Ecuador no está rezagado; está en transición. Hemos pasado de “no hablar de IA” a “reconocer su relevancia”. El siguiente paso es convertir ese reconocimiento en una práctica sistemática. Si la gestión de proyectos aspira a convertirse en un verdadero motor de competitividad nacional, la inteligencia artificial debe pasar del PowerPoint a la operación.

Porque el futuro del Ecuador no se construye solo con proyectos… se construye con proyectos gestionados con inteligencia.

English Version

In 2024, Ecuador began measuring, for the first time, the actual state of project management in the country. In 2025, with a sample more than twice as large, the analysis not only updates figures but also reveals a clear trend: we are experiencing a second wave of professionalization. However, as is often the case in maturation processes, discourse is advancing faster than practice. One of the most revealing findings of the Analysis of Project Management in Ecuador – Volume 2 is precisely the gap between the high level of interest in artificial intelligence and its actual use in projects.

The report shows that more than 80% of professionals consider technologies such as machine learning and cloud services for project management highly relevant, and that their use has increased compared to the previous year. However, this growth is not yet proportional to the level of declared enthusiasm. Ecuador recognizes the importance of AI, but has not yet systematically incorporated it into project planning, estimation, and control. AI is part of the strategic conversation, but not in day-to-day operations.

This phenomenon cannot be analyzed in isolation. The same report shows that 47.6% identify limited resources as the main cause of project failure and that 73% of professionals lack international certifications.

When an organization operates under budgetary constraints and with standardization gaps, technology adoption is often perceived as a “luxury” rather than a strategic investment. Furthermore, 50% of companies still do not have a formal PMO, although growth compared to 2024 is significant. Institutional infrastructure is still being consolidated; AI, precisely, requires structured processes to generate value.

Compared to Volume 1, in 2024, emerging technologies were important trends but showed little practical application. A year later, interest has skyrocketed, but adoption remains incipient. This confirms that Ecuador is in a transition phase: greater digital awareness, but still without a profound operational transformation.

Why does this gap exist? There are at least four structural reasons.

First, the myth of high cost. Many companies associate AI with large infrastructure investments or complex data science projects, when today there are accessible solutions based on cloud services and pre-trained models.

Second, the lack of visible local case studies. Without clear role models in Ecuador, adoption is perceived as a risk.

Third, the skills gap: although 61% of professionals have a master's degree, 46% have less than five years of experience, indicating a young generation with high potential, but still in the process of technical maturation.

Fourth, organizational culture: if management is still struggling to institutionalize resources and authority, incorporating AI can be seen as an additional complexity.

However, the real question isn't whether Ecuador can use AI in projects, but where it's already viable. There are immediate, low-risk applications. In planning, AI tools can analyze historical schedules to estimate more realistic timelines and detect delay patterns. In risk management, simple models can classify incidents and prioritize early warnings. In cost control, predictive algorithms identify deviations before they become critical cost overruns. In document management, intelligent assistants reduce the time spent preparing minutes and reports, and tracking commitments. In portfolio management, dashboards with advanced analytics support data-driven prioritization decisions, not just those based on perceptions.

The interesting thing is that these applications don't require data science departments. They require strategic leadership and the decision to start with controlled pilot projects. The adoption path can be progressive: first, structured data digitization; then, descriptive analytics; next, basic predictive analytics; and finally, intelligent automation. It's not about "replacing" the project manager, but about enhancing their decision-making capacity.

This is where the second wave becomes evident. The growth of PMOs, from 34.5% to 50% in one year, demonstrates that organizations are beginning to institutionalize the discipline.

The increase in middle management roles and the influx of young talent indicate an expanding professional base. Business demand for better results and greater efficiency generates positive pressure to innovate. This second wave is characterized by four elements: a larger structure (PMO), greater technological awareness, more young talent, and a greater demand for measurable results.

From the Project Management Institute's perspective, the evolution of the discipline points to value delivery, adaptability, and the strategic use of technology as a results-enabling factor. AI is not a futuristic accessory; it is a tool consistent with the natural evolution of modern management. Ignoring it could mean losing competitiveness in sectors like banking, telecommunications, construction, and technology, where projects are increasingly complex and data-driven.

For project managers in Ecuador, the message is clear: the emerging professional opportunity lies not only in mastering agile or predictive methodologies, but also in integrating analytics and technology into decision-making. The competitive advantage of the next five years will be the ability to transform data into timely decisions. For companies, the recommendation is to start with small pilot projects, measure their impact on efficiency, and scale them gradually. AI should be incorporated into the continuous improvement portfolio, not as an isolated project.

Ecuador is not lagging behind; it is in transition. We have gone from “not talking about AI” to “recognizing its relevance.” The next step is to turn that recognition into a systematic practice. If project management aspires to become a true engine of national competitiveness, artificial intelligence must move from PowerPoint to practical application.

Because Ecuador's future is not built solely on projects… it is built on projects managed intelligently.
Posted on: March 01, 2026 11:08 AM | Permalink | Comments (0)

El choque generacional en los proyectos: evidencia de evolución… y el desafío del liderazgo adaptativo - The generational clash in projects: evidence of evolution… and the challenge of adaptive leadership.

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En un artículo anterior analizamos cómo el crecimiento de las PMO reflejaba una evolución estructural en la gestión de proyectos en Ecuador. Hoy, el cambio más profundo no está únicamente en las estructuras, sino también en las personas. El nuevo Análisis de la Gestión de Proyectos en Ecuador – Volumen 2 (2025) revela un dato que redefine por completo el ecosistema profesional: el 46% de los directores de proyectos y de los profesionales vinculados a esta disciplina tienen menos de cinco años de experiencia. Este dato no es simplemente una estadística; es la evidencia de un cambio generacional que está transformando la forma en que se lideran los proyectos en el país y que probablemente también se presente en otros países.

Este fenómeno marca el inicio de lo que podemos denominar la segunda ola de profesionalización en la dirección de proyectos. La primera ola estuvo caracterizada por la adopción inicial de metodologías, la creación de roles formales y la incorporación gradual de estructuras como las PMO. La segunda ola, en cambio, está impulsada por un nuevo perfil profesional: jóvenes altamente adaptables, familiarizados con la tecnología, con mentalidad digital y una visión distinta del trabajo, del liderazgo y del desarrollo profesional.

Sin embargo, esta transición también plantea desafíos importantes. La experiencia sigue siendo un factor determinante para el éxito de los proyectos. El mismo informe muestra que apenas el 4,8% de los profesionales supera los 20 años de experiencia, mientras que la gran mayoría se concentra en rangos de experiencia medios o bajos. Esto significa que Ecuador está construyendo su madurez en gestión de proyectos sobre una base joven, con enorme potencial, pero que aún requiere acompañamiento, mentoría y estructuras organizacionales que faciliten su desarrollo.

Este nuevo talento no solo es más joven, sino también más tecnológico. La creciente adopción de herramientas digitales, plataformas colaborativas y soluciones basadas en inteligencia artificial está estrechamente vinculada a esta nueva generación. A diferencia de generaciones anteriores, estos profesionales no ven la tecnología como un complemento, sino como una extensión natural de su trabajo.

Esto tiene un impacto directo en la productividad. Los equipos más jóvenes tienden a adaptarse más rápido a nuevas herramientas, metodologías ágiles y modelos híbridos de gestión. También muestran una mayor apertura al trabajo remoto y a modelos de colaboración distribuida, lo que permite a las organizaciones ampliar su alcance y flexibilidad operativa.

Sin embargo, esta ventaja tecnológica también requiere una evolución del liderazgo. El modelo tradicional, basado en el control y la supervisión directa, pierde efectividad frente a equipos que valoran la autonomía, el aprendizaje continuo y el propósito profesional.

“El liderazgo ya no es técnico, es adaptativo”

Uno de los errores más comunes en el ecosistema ecuatoriano es asumir que el liderazgo en proyectos depende exclusivamente de la experiencia técnica. Los datos del Volumen 2 muestran lo contrario. Las habilidades más valoradas en los directores de proyectos no son técnicas, sino de liderazgo, comunicación y pensamiento estratégico.

Esto es consistente con lo que el Project Management Institute ha identificado a nivel global: el director de proyectos del futuro no es quien más sabe técnicamente, sino quien mejor integra a las personas, la tecnología y la estrategia.

Dirigir equipos con una alta proporción de talento joven requiere un liderazgo distinto. Ya no se trata de controlar, sino de guiar. Ya no se trata de supervisar cada tarea, sino de crear entornos en los que el equipo pueda desarrollarse, tomar decisiones y aprender de manera estructurada.

Aquí es donde las PMO adquieren una importancia aún mayor. Como analizamos en el artículo anterior, el crecimiento de las PMO en Ecuador es una señal clara de madurez organizacional. Pero su verdadero valor no está solo en estandarizar procesos, sino también en acelerar el desarrollo del talento.

Una PMO madura actúa como un centro de aprendizaje organizacional. Define metodologías, proporciona capacitación, facilita la mentoría y reduce la dependencia del conocimiento individual.

Esto es especialmente importante en un contexto en el que casi la mitad del talento tiene menos de cinco años de experiencia. Sin estas estructuras, el aprendizaje ocurre de forma informal y desordenada. Con ellas, el aprendizaje se convierte en un proceso estratégico.

El riesgo oculto: talento joven sin desarrollo estructurado

El talento joven es una ventaja competitiva, pero solo si se desarrolla correctamente. De lo contrario, puede convertirse en un factor de riesgo.

Los proyectos requieren más que entusiasmo. Requieren planificación, análisis de riesgos, gestión de stakeholders y toma de decisiones bajo incertidumbre. Estas competencias se desarrollan tanto mediante experiencia como mediante formación estructurada, certificaciones y mentoría.

El informe también muestra que la tasa de certificación internacional sigue siendo baja, lo que significa que gran parte de este talento joven aún no ha formalizado su desarrollo profesional conforme a estándares globales.

Esto representa tanto un riesgo como una oportunidad. Riesgo: la falta de formación estructurada puede limitar el desempeño organizacional. Oportunidad: quienes inviertan en su desarrollo ahora estarán mejor posicionados en el futuro.

El choque generacional que estamos viviendo no es una debilidad; es una señal de evolución. Ecuador está formando una nueva generación de directores de proyectos que crecerá en un entorno más estructurado, más tecnológico y más alineado con estándares internacionales.

Las organizaciones que comprendan este cambio y adopten estrategias de mentoría, capacitación y desarrollo estructurado tendrán una ventaja competitiva significativa. Quizás la organización por sí sola no lo podrá hacer, pero aquí es donde el ecosistema en dirección de proyecto debe unirse, con la participación de empresas especializadas en dirección de proyecto y de las universidades, que sean parte integral de este proceso.

Los directores de proyectos que evolucionen hacia un liderazgo adaptativo, integren tecnología e inviertan en su desarrollo profesional serán los líderes naturales de esta nueva etapa.

La verdadera transformación de la gestión de proyectos en Ecuador no está en las metodologías, ni en las herramientas, ni en las estructuras. Está en las personas.Estamos presenciando el nacimiento de una nueva generación de líderes. El desafío no es evitar este cambio, sino liderarlo.

Porque el futuro de la gestión de proyectos en Ecuador y, como indiqué antes, probablemente en muchos otros países,  no será definido por quienes tienen más experiencia, sino por quienes mejor sepan desarrollar el talento que emerge hoy.

English Version.

In a previous article, we analyzed how the growth of PMOs reflected a structural evolution in project management in Ecuador. Today, the most profound change lies not only in the structures but also in the people. The new Analysis of Project Management in Ecuador – Volume 2 (2025) reveals a statistic that completely redefines the professional ecosystem: 46% of project managers and professionals in this field have less than 5 years of experience. This is not simply a statistic; it is evidence of a generational shift transforming how projects are led in the country, and it is likely also occurring in other countries.

This phenomenon marks the beginning of what we can call the second wave of professionalization in project management. The first wave was characterized by the initial adoption of methodologies, the creation of formal roles, and the gradual incorporation of structures such as PMOs. The second wave, however, is driven by a new professional profile: highly adaptable young people, familiar with technology, with a digital mindset and a different vision of work, leadership, and professional development.

However, this transition also presents significant challenges. Experience remains a determining factor for project success. The same report shows that only 4.8% of professionals have more than 20 years of experience, while the vast majority are concentrated in medium or low experience ranges. This means that Ecuador is building its project management maturity on a young foundation, with enormous potential, but which still requires support, mentorship, and organizational structures that facilitate its development.

This new talent is not only younger but also more tech-savvy. The growing adoption of digital tools, collaborative platforms, and AI-based solutions is closely linked to this new generation. Unlike previous generations, these professionals do not see technology as an add-on, but as a natural extension of their work.

This has a direct impact on productivity. Younger teams tend to adapt more quickly to new tools, agile methodologies, and hybrid management models. They also show greater openness to remote work and distributed collaboration, enabling organizations to expand their reach and operational flexibility.

However, this technological advantage also requires an evolution in leadership. The traditional model, based on control and direct supervision, is losing effectiveness compared to teams that value autonomy, continuous learning, and professional purpose.

“Leadership is no longer technical, it’s adaptive.”

One of the most common mistakes in the Ecuadorian ecosystem is assuming that project leadership depends exclusively on technical expertise. The data from Volume 2 shows the opposite. The most valued skills in project managers are not technical, but rather leadership, communication, and strategic thinking.

This is consistent with what the Project Management Institute has identified globally: the project manager of the future is not the one who knows the most technically, but the one who best integrates people, technology, and strategy.

Leading teams with a high proportion of young talent requires a different kind of leadership. It's no longer about controlling, but about guiding. It's no longer about supervising every task, but about creating environments where the team can develop, make decisions, and learn in a structured way.

This is where PMOs become even more important. As we discussed in the previous article, the growth of PMOs in Ecuador is a clear sign of organizational maturity. But their true value lies not only in standardizing processes, but also in accelerating talent development.

A mature PMO acts as an organizational learning center. It defines methodologies, provides training, facilitates mentorship, and reduces reliance on individual knowledge.

This is especially important in a context where almost half of the workforce has less than five years of experience. Without these structures, learning happens informally and haphazardly. With them, learning becomes a strategic process.

The Hidden Risk: Young Talent Without Structured Development

Young talent is a competitive advantage, but only if it is properly developed. Otherwise, it can become a risk factor.

Projects require more than enthusiasm. They require planning, risk analysis, stakeholder management, and decision-making under uncertainty. These skills are developed through both experience and structured training, certifications, and mentorship.

The report also shows that the international certification rate remains low, indicating that much of this young talent has not yet formalized its professional development in line with global standards.

This represents both a risk and an opportunity. Risk: The lack of structured training can limit organizational performance. Opportunity: Those who invest in their development now will be better positioned in the future.

The generational clash we are experiencing is not a weakness; it is a sign of evolution. Ecuador is developing a new generation of project managers who will grow up in a more structured, more technological environment, more aligned with international standards.

Organizations that understand this shift and adopt mentoring, training, and structured development strategies will have a significant competitive advantage. Perhaps no organization can do it alone, but this is where the project management ecosystem must come together, with the participation of project management firms and universities, which must be integral to this process.

Project managers who evolve toward adaptive leadership, integrate technology, and invest in their professional development will be the natural leaders of this new era.

The true transformation of project management in Ecuador lies not in methodologies, tools, or structures. It lies in people. We are witnessing the birth of a new generation of leaders. The challenge is not to avoid this change, but to lead it.

Because the future of project management in Ecuador, and as I mentioned before, probably in many other countries, will not be defined by those with the most experience, but by those who best know how to develop the talent emerging today.
Posted on: February 21, 2026 10:05 PM | Permalink | Comments (0)

Recursos limitados: el verdadero villano de los proyectos en Ecuador. - Limited resources: the real villain of projects in Ecuador.

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En mi artículo anterior, analicé cómo Ecuador vive una segunda ola de profesionalización en dirección de proyectos, con un crecimiento significativo de PMOs, una mayor institucionalización y una nueva generación de profesionales ingresando al campo. Sin embargo, el nuevo informe confirma que el mayor obstáculo no es la metodología, ni la tecnología, ni siquiera el liderazgo. Es mucho más fundamental: los recursos.

En 2025, el 47,6% de los profesionales en Ecuador identificó los recursos limitados como la principal causa de fracaso en los proyectos, una cifra que no solo supera ampliamente cualquier otra causa, sino que triplica la segunda causa más frecuente: la recopilación inadecuada de requisitos (10,3%). Este dato marca un punto de inflexión. En el informe anterior, este factor representaba apenas el 17,2%, compartiendo protagonismo con los cambios de prioridades organizacionales. Esto significa que, en solo un año, el problema de recursos pasó de ser uno de varios factores a convertirse en el principal villano estructural de la gestión de proyectos en Ecuador.

Este cambio revela una verdad incómoda: Ecuador está madurando en la gestión de proyectos más rápido que en la gestión de recursos.

La falta o la mala asignación de recursos afecta simultáneamente los tres pilares fundamentales del éxito de cualquier proyecto: tiempo, costo y calidad.

Primero, afecta el tiempo. Cuando los recursos humanos no están completamente dedicados, los proyectos se ralentizan inevitablemente. Aunque el informe muestra una mejora, con el 43,7% de los proyectos que ahora cuentan con recursos asignados a tiempo completo, aún hay un 40,5% con asignación parcial. Esto significa que casi la mitad de los proyectos compite internamente por el mismo talento, lo que reduce la productividad real y aumenta el riesgo de retrasos.

Segundo, afecta el costo. La escasez de recursos genera ineficiencias invisibles: multitarea excesiva, retrabajo, decisiones tardías y dependencia de especialistas críticos. Según el Project Management Institute (PMI), los proyectos con planificación insuficiente de recursos tienen hasta un 28% más de probabilidad de superar su presupuesto, debido principalmente a cambios tardíos y a la mala estimación de la capacidad.

Tercero, afecta la calidad. Cuando los equipos trabajan sobrecargados o incompletos, la calidad es la primera víctima. Los requisitos se interpretan de forma incorrecta, los riesgos no se gestionan a tiempo y las decisiones se toman con información incompleta.

En esencia, la falta de recursos no solo retrasa los proyectos, sino que los debilita estructuralmente.

Es importante entender que la restricción de recursos no siempre se debe a un problema presupuestario. Con frecuencia, es un problema de planificación de capacidad (capacity planning).

El informe muestra que el 35,7% de los presupuestos de proyectos están gestionados por el director del proyecto, mientras que el 36,5% están en manos de los gerentes funcionales. Esta dualidad genera conflictos estructurales: el director es responsable del resultado, pero no siempre dispone de los recursos necesarios.

Este es un patrón clásico de organizaciones en transición hacia la madurez en la gestión de proyectos.

El PMI identifica este fenómeno como “fragmentación de la autoridad sobre los recursos”, uno de los principales factores que limitan la ejecución estratégica.

Los datos del informe muestran señales claras de transformación:
  • El número de participantes en el estudio creció de 58 en 2024 a 126 en 2025.
  • El 50% de las empresas ya cuenta con PMO o con una gerencia de proyectos, frente al 34,5% del año anterior.
  • El 46% de los profesionales tiene menos de cinco años de experiencia, lo que refleja una nueva generación que ingresa al campo.
Esto confirma que Ecuador está en una etapa de expansión de la disciplina, pero aún no ha desarrollado plenamente las estructuras necesarias para sostenerla.

Es decir, Ecuador ha aprendido a iniciar proyectos, pero aún está aprendiendo a abastecerlos adecuadamente.
La solución no es trabajar más. Es trabajar con mayor inteligencia organizacional.

Las organizaciones más maduras utilizan herramientas y técnicas avanzadas de planificación de capacidad, entre ellas:

Capacity Planning basado en demanda
Permite prever la carga futura y evitar la sobreasignación de recursos antes de que ocurra.
Resource Breakdown Structure (RBS)
Permite visualizar con claridad los tipos de recursos necesarios y su disponibilidad.
Critical Chain Project Management (CCPM)
Optimiza la asignación de recursos críticos y reduce los retrasos mediante buffers estratégicos.
Software de gestión de portafolio (PPM)
Herramientas modernas permiten visualizar en tiempo real la capacidad organizacional, detectar conflictos y optimizar las asignaciones.
Gestión predictiva mediante inteligencia artificial
Las organizaciones más avanzadas ya utilizan modelos predictivos para anticipar cuellos de botella de recursos antes de que afecten al proyecto.

Estas prácticas representan el siguiente nivel de madurez en el país.
Paradójicamente, esta crisis representa una enorme oportunidad.

Las organizaciones ecuatorianas necesitan urgentemente profesionales capaces de:
  • Planificar capacidad organizacional
  • Gestionar portafolios estratégicamente
  • Optimizar asignación de recursos
  • Implementar PMOs modernas
  • Integrar inteligencia artificial en planificación
Esto significa que el director de proyectos moderno ya no es solo un ejecutor. Es un estratega organizacional.
Quienes desarrollen estas competencias serán los líderes de la próxima década.

Ecuador está avanzando. La institucionalización crece. La profesionalización aumenta. Las PMOs se consolidan.
Pero el principal cuello de botella sigue siendo el mismo: la capacidad de asignar correctamente los recursos en el momento y con la autoridad adecuados.

Los proyectos no fracasan por falta de ideas. Fracasan por falta de capacidad organizacional para ejecutarlas.

El nuevo informe Análisis de la Gestión de Proyectos en Ecuador, Volumen 2, representa una lectura obligatoria para entender esta transformación, identificar oportunidades profesionales emergentes y anticipar hacia dónde se dirige el país.

Porque el futuro del Ecuador no depende de cuántos proyectos inicie. Depende de cuántos pueda completar con éxito.

English Version

In my previous article, I analyzed how Ecuador is experiencing a second wave of professionalization in project management, marked by significant growth in PMOs, greater institutionalization, and the entry of a new generation of professionals into the field. However, the new report confirms that the biggest obstacle is not methodology, technology, or even leadership. It is much more fundamental: resources.

In 2025, 47.6% of professionals in Ecuador identified limited resources as the main cause of project failure, a figure that not only far surpasses any other cause but is also three times higher than the second most frequent reason: inadequate requirements gathering (10.3%). This data marks a turning point. In the previous report, this factor accounted for only 17.2%, alongside changes in organizational priorities. This means that, in just one year, the resource problem went from being one of several factors to becoming the main structural villain of project management in Ecuador.

This shift reveals an uncomfortable truth: Ecuador is maturing in project management faster than in resource management.

The lack or misallocation of resources simultaneously affects the three fundamental pillars of any project's success: time, cost, and quality.

First, it affects time. When human resources are not fully dedicated, projects inevitably slow down. Although the report shows improvement, with 43.7% of projects now having full-time resources, 40.5% still have part-time allocation. This means that nearly half of all projects compete internally for the same talent, reducing actual productivity and increasing the risk of delays.

Second, it affects cost. Resource scarcity generates invisible inefficiencies: excessive multitasking, rework, delayed decisions, and dependence on critical specialists. According to the Project Management Institute (PMI), projects with insufficient resource planning are up to 28% more likely to exceed their budget, mainly due to late changes and poor capacity estimation.

Third, it affects quality. When teams are overloaded or understaffed, quality becomes the first casualty. Requirements are misinterpreted, risks are not managed in a timely manner, and decisions are made with incomplete information.

In essence, a lack of resources not only delays projects but also weakens their structural integrity.
It is important to understand that resource constraints are not always a budgetary problem. Often, they are due to capacity planning issues.

The report shows that 35.7% of project budgets are managed by the project manager, while 36.5% are managed by functional managers. This duality creates structural conflicts: the project manager is responsible for the outcome but does not always control the necessary resources.

This is a classic pattern of organizations transitioning toward maturity in project management.

The PMI identifies this phenomenon as “fragmentation of authority over resources,” one of the main factors limiting strategic execution.

The report's data shows clear signs of transformation:

• The number of study participants grew from 58 in 2024 to 126 in 2025.

• 50% of companies now have a PMO or project management department, compared to 34.5% the previous year.

• 46% of professionals have less than five years of experience, reflecting a new generation entering the field.

This confirms that Ecuador is in a stage of disciplinary expansion but has not yet fully developed the necessary structures to support it.

In other words, Ecuador has learned to initiate projects but is still learning to manage them effectively.

The solution is not to work more. It is to work with greater organizational intelligence. The most mature organizations use advanced capacity planning tools and techniques, including:

Demand-based Capacity Planning
This enables forecasting future workload and preventing resource overallocation before it occurs.
Resource Breakdown Structure (RBS)
This allows for clearly visualizing the types of resources needed and their availability.
Critical Chain Project Management (CCPM)
This optimizes the allocation of critical resources and reduces delays through strategic buffers.
Portfolio Management Software (PPM)
Modern tools allow for real-time visualization of organizational capacity, detection of conflicts, and optimization of allocations.
Predictive Management using Artificial Intelligence
The most advanced organizations already use predictive models to anticipate resource bottlenecks before they impact projects.

These practices represent the next level of maturity in the country.

Paradoxically, this crisis represents a tremendous opportunity.

Ecuadorian organizations urgently need professionals capable of:
• Planning organizational capacity
• Strategically managing portfolios
• Optimizing resource allocation
• Implementing modern PMOs
• Integrating artificial intelligence into planning

This means that the modern project manager is no longer just an executor. They are an organizational strategist.

Those who develop these skills will be the leaders of the next decade.

Ecuador is moving forward. Institutionalization is growing. Professionalization is increasing. PMOs are becoming more established.

However, the main bottleneck remains the same: the ability to correctly allocate the right resources at the right time with the right authority.

Projects don't fail for lack of ideas. They fail due to a lack of organizational capacity to execute them.

The new report, Analysis of Project Management in Ecuador, Volume 2, is essential reading to understand this transformation, identify emerging professional opportunities, and anticipate where the country is headed.

Because Ecuador's future doesn't depend on how many projects it starts. It depends on how many it can actually complete successfully.
Posted on: February 14, 2026 09:11 PM | Permalink | Comments (0)

El crecimiento acelerado de las PMO en Ecuador: evidencia de madurez… y el desafío pendiente de la certificación - The accelerated growth of PMOs in Ecuador: evidence of maturity… and the pending challenge of certification

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En el artículo anterior analizamos la brecha de certificaciones en Ecuador y cómo el 73% de los Project Managers aún no cuenta con credenciales internacionales. Hoy el foco se desplaza hacia otro indicador clave de madurez organizacional: el crecimiento acelerado de las Oficinas de Gestión de Proyectos (PMO). Este fenómeno no es casual; es la señal más visible de que el país está evolucionando en la forma en que concibe la gestión estratégica de proyectos.
El Volumen 1 del Análisis de la Gestión de Proyectos en Ecuador (2024) mostraba que el 65,5% de las empresas no contaban con un departamento formal de gestión de proyectos (PMO o similar). Es decir, apenas el 34,5% tenía algún tipo de estructura formal. Esta cifra evidenciaba un ecosistema todavía incipiente, en el que los proyectos se gestionaban principalmente desde áreas funcionales, sin una gobernanza transversal sólida.
Sin embargo, el Volumen 2 (2025) revela un incremento significativo en la adopción de PMO, alcanzando aproximadamente el 50% de las organizaciones con algún tipo de estructura formal. Este salto no es menor. Representa una transición clara de un modelo reactivo a uno estructurado. La pregunta, entonces, no es si Ecuador está madurando en gestión de proyectos, sino qué tan preparada está para sostener esa madurez.
A nivel internacional, el PMI ha demostrado que las organizaciones con PMO consolidadas presentan tasas más altas de cumplimiento en alcance, cronograma y presupuesto. Además, muestran una mejor alineación entre proyectos y estrategia corporativa.
Una PMO no es solo un departamento; es un mecanismo de gobernanza. Existen distintos tipos:
  • PMO de soporte, que ofrece plantillas, estándares y asesoría metodológica.
  • PMO de control que supervisa el cumplimiento, los indicadores y los reportes.
  • PMO directiva o estratégica, que prioriza portafolios, asigna recursos y participa en decisiones ejecutivas.
En Ecuador, el crecimiento reciente parece estar concentrado en PMO operativas y de control, lo cual constituye un paso inicial saludable. No obstante, la verdadera madurez se alcanza cuando la PMO evoluciona hacia un rol estratégico, integrando el portafolio, la gestión de beneficios, software específico para la gestión de proyectos y programas, y el análisis de riesgos corporativos.
Los datos del Volumen 1 ya evidenciaban problemas estructurales en proyectos: cambios de prioridades (17,2%), recursos limitados (17,2%) y recopilación inadecuada de requisitos (12,1%). Estas causas están directamente relacionadas con la ausencia de gobernanza formal.
Una PMO bien diseñada puede:
  • Reducir retrabajos mediante estandarización.
  • Mejorar la asignación de recursos.
  • Implementar métricas de desempeño.
  • Integrar gestión de riesgos.
  • Alinear proyectos con objetivos estratégicos.
Internacionalmente, organizaciones con PMO maduras reportan hasta 38% más proyectos exitosos en comparación con aquellas sin estructura formal.
Aquí emerge la tensión crítica: mientras crecen las PMO, la tasa de certificación internacional sigue siendo baja. El volumen 1 mostraba que el 67,2% no tenía certificaciones, y el volumen 2 indica que la cifra incluso aumentó hasta el 73%.
Esto implica que muchas PMO están lideradas por profesionales con experiencia práctica, pero sin respaldo metodológico certificado. El riesgo no es menor: una PMO sin estándares sólidos puede convertirse en una estructura burocrática que genera reportes, pero no valor.
La brecha de certificación afecta:
  • Credibilidad frente a stakeholders.
  • Nivel de autoridad del director de proyectos.
  • Acceso a mejores rangos salariales.
  • Capacidad para implementar metodologías híbridas o ágiles avanzadas.
Es decir, el país está avanzando en la estructura, pero todavía necesita consolidar el capital humano que la lidera.
No todas las empresas requieren el mismo tipo de PMO, pero existen señales claras de necesidad:
  • Alta frecuencia de cambios de prioridad.
  • Conflictos en la asignación de recursos.
  • Proyectos con sobrecostos recurrentes.
  • Falta de visibilidad ejecutiva del portafolio.
  • Dependencia excesiva de talento individual.
Si estos síntomas están presentes, la implementación de una PMO puede ser el siguiente paso evolutivo.
Cómo implementar una PMO con éxito
  1. Definir propósito estratégico, no solo operativo.
  2. Alinear la PMO con la alta dirección.
  3. Iniciar como PMO de soporte y evolucionar progresivamente.
  4. Integrar métricas claras de desempeño.
  5. Invertir en certificaciones internacionales para el equipo líder.
El error más común es implementar una PMO como moda organizacional, sin un análisis previo. La PMO no debe ser un fin, sino un medio para generar valor.
Podemos afirmar que Ecuador y probablemente otros países de Latinoamérica se encuentran en una fase de transición acelerada hacia la madurez en la gestión de proyectos. El crecimiento de PMO es evidencia clara de una evolución estructural. Sin embargo, la brecha en la certificación en Ecuador evidencia una madurez incompleta.
La oportunidad profesional es evidente: los directores de proyectos que combinen experiencia, certificación internacional y visión estratégica serán los líderes naturales de esta nueva etapa. Para las empresas, invertir en PMO y certificaciones no es un gasto, es competitividad nacional.
Ecuador está construyendo la arquitectura de una gestión de proyectos más madura. La expansión de las PMO es un paso firme. Pero ahora el desafío es fortalecer el talento que las lidera.
Invito a la comunidad profesional, académica y empresarial a revisar el Análisis de la Gestión de Proyectos en Ecuador – Volumen 2, en el que estos hallazgos se presentan con mayor profundidad estadística y comparativa. La profesionalización no es un evento; es un proceso. Y Ecuador está en el punto exacto en el que las decisiones estratégicas marcarán la diferencia en la próxima década.

English Version

In the previous article, we analyzed the certification gap in Ecuador and how 73% of Project Managers still lack international credentials. Today, the focus shifts to another key indicator of organizational maturity: the accelerated growth of Project Management Offices (PMOs). This phenomenon is not accidental; it is the most visible sign that the country is evolving in its conception of strategic project management.

Volume 1 of the Analysis of Project Management in Ecuador (2024) showed that 65.5% of companies did not have a formal project management department (PMO or similar). That is, only 34.5% had any type of formal structure. This figure revealed a still-nascent ecosystem in which projects were managed primarily from functional areas, without robust cross-functional governance.

However, Volume 2 (2025) reports a significant increase in PMO adoption, with approximately 50% of organizations having some form of formal structure. This leap is not insignificant. This represents a clear transition from a reactive to a structured model. The question, then, is not whether Ecuador is maturing in project management, but how prepared it is to sustain that maturity.

Internationally, the PMI has demonstrated that organizations with consolidated PMOs exhibit higher rates of compliance with scope, schedule, and budget. Furthermore, they demonstrate better alignment between projects and corporate strategy.

A PMO is not just a department; it is a governance mechanism. There are different types:

• Support PMO, which offers templates, standards, and methodological advice.

• Control PMO, which oversees compliance, indicators, and reporting.

• Directive or strategic PMO, which prioritizes portfolios, allocates resources, and participates in executive decisions.

In Ecuador, recent growth appears to be concentrated in operational and control PMOs, which is a healthy initial step. However, true maturity is achieved when the PMO assumes a strategic role, integrating portfolio, benefits, and project and program management software with corporate risk analysis. The data from Volume 1 already revealed structural problems in projects: shifting priorities (17.2%), limited resources (17.2%), and inadequate requirements gathering (12.1%). These issues are directly related to the absence of formal governance.

A well-designed PMO can:

• Reduce rework through standardization.

• Improve resource allocation.

• Implement performance metrics.

• Integrate risk management.

• Align projects with strategic objectives.

Internationally, organizations with mature PMOs report up to 38% more successful projects than those without formal PMO structures.

Herein lies the critical tension: while PMOs are growing, the rate of international certification remains low. Volume 1 showed that 67.2% lacked certifications, and Volume 2 indicates that this figure has even increased to 73%.

This implies that many PMOs are led by professionals with practical experience but without certified methodological support. The risk is not insignificant: a PMO without solid standards can become a bureaucratic structure that generates reports, but not value.

The certification gap affects:

• Credibility with stakeholders.

• Project manager's level of authority.

• Access to higher salary ranges.

• Ability to implement hybrid or advanced agile methodologies.

In other words, the country is making progress in terms of its structure but still needs to consolidate the human capital that underpins it.

Not all companies require the same type of PMO, but there are clear signs of need:

• High frequency of priority changes.

• Conflicts in resource allocation.

• Projects with recurring cost overruns.

• Lack of executive visibility of the portfolio.

• Excessive dependence on individual talent.

If these symptoms are present, implementing a PMO may be the next evolutionary step.

How to successfully implement a PMO:
1. Define a strategic purpose, not just an operational one.

2. Align the PMO with senior management.

3. Start as a support PMO and evolve progressively.

4. Integrate clear performance metrics. 5. Invest in international certifications for the leadership team.

The most common mistake is implementing a PMO as an organizational fad, without prior analysis. The PMO should not be an end in itself, but a means to generate value.

We can affirm that Ecuador, and probably other Latin American countries, are in a phase of accelerated transition toward maturity in project management. The growth of PMOs is clear evidence of a structural evolution. However, the certification gap in Ecuador reveals incomplete maturity.
The professional opportunity is evident: project managers who combine experience, international certification, and strategic vision will be the natural leaders of this new stage. For companies, investing in PMOs and certifications is not an expense; it is a matter of national competitiveness.
Ecuador is building the architecture of a more mature project management system. The expansion of PMOs is a firm step. But now the challenge is to strengthen the talent that leads them.

I invite the professional, academic, and business communities to review the Analysis of Project Management in Ecuador – Volume 2, which presents these findings with greater statistical and comparative depth. Professionalization is not an event; it is a process. And Ecuador is at the exact point where strategic decisions will make all the difference in the next decade.
Posted on: February 08, 2026 12:48 PM | Permalink | Comments (0)

La gran brecha de certificaciones: ¿Por qué el 73% de los Project Managers en Ecuador aún no se certifica? - The great certification gap: Why are 73% of Project Managers in Ecuador still not certified?

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Durante años hemos repetido una premisa que hoy nadie discute: la Dirección de Proyectos es una competencia estratégica para la competitividad de las organizaciones. Sin embargo, cuando observamos la realidad ecuatoriana con datos concretos, surge una paradoja inquietante: el rol del Director de Proyectos es cada vez más valorado, pero la certificación profesional internacional sigue siendo excepcional y no la norma.
El reciente Análisis de la Gestión de Proyectos en Ecuador – Volumen 2 (2025) confirma esta brecha con claridad estadística. De 126 directores de proyectos encuestados, el 73% no cuenta con ninguna certificación internacional en dirección de proyectos, mientras que apenas el 27% sí posee alguna credencial formal, principalmente Scrum Master (11,9%) y PMP (5,6%).
Este dato no es un hecho aislado ni coyuntural. Cuando contrastamos con el Volumen 1 (2024), encontramos que ya entonces el 67,2% de los profesionales no tenía certificaciones internacionales, y solo el 32,8% contaba con alguna credencial, principalmente PMP
La tendencia es clara: en lugar de mejorar, la tasa de certificación cayó cinco puntos porcentuales en un año, a pesar de que el mercado laboral demanda cada vez más formalización, metodologías y estándares internacionales. Esta es, quizás, la mayor contradicción del ecosistema de proyectos en Ecuador.
Los propios informes muestran que el perfil del director de proyectos en Ecuador cuenta con una alta formación académica. En el Volumen 2, el 61% posee estudios de cuarto nivel (maestría) y apenas el 38% tiene estudios solo de tercer nivel. Es decir, la formación académica no es el problema.
El problema radica en la desconexión entre la educación académica y la certificación profesional especializada. Mientras las maestrías siguen siendo vistas como el camino principal de formación, las certificaciones internacionales que validan competencias prácticas, estándares globales y experiencia aplicada siguen percibidas como opcionales, costosas o innecesarias.
Esta percepción tiene raíces profundas en la cultura organizacional ecuatoriana. Históricamente, las empresas han priorizado los títulos académicos sobre las credenciales profesionales. Sin embargo, en mercados maduros, las certificaciones son diferenciales clave en materia de empleabilidad, salarios y credibilidad técnica.
Una de las razones más frecuentes de esta brecha es económica. Certificarse internacionalmente implica inversión en formación, horas de estudio, el pago de exámenes y el mantenimiento de credenciales.
No obstante, los propios datos salariales del Volumen 2 muestran que los directores de proyectos certificados tienden a ubicarse en los rangos salariales más altos, mientras que los roles de coordinación, donde predominan profesionales sin certificación, se concentran en rangos medios o bajos.
Es decir, la certificación no es un gasto, sino una inversión con retorno directo en ingresos y empleabilidad, pero esta lógica aún no ha sido plenamente comprendida por profesionales ni por empresas.
A ello se suma que muchas organizaciones ecuatorianas todavía no cuentan con planes de capacitación estructurados. En el Volumen 2, aunque el 73% de las empresas afirma contar con personal con formación en dirección de proyectos, en la mayoría de los casos se trata de cursos, diplomados o talleres internos, y no de certificaciones internacionales formales. La capacitación existe, pero no culmina en una certificación.
Otro patrón detectado en la cultura profesional ecuatoriana es la creencia de que la experiencia sustituye a la certificación. En el Volumen 2, el 46% de los directores de proyectos tiene menos de cinco años de experiencia, mientras que solo el 4,8% supera los 20 años. Esto significa que una gran parte del ecosistema está conformada por talento joven en crecimiento, que aún no ha incorporado la certificación como parte natural de su desarrollo profesional. En mercados más maduros, la certificación suele alcanzarse entre el tercer y quinto año de experiencia. En Ecuador, ese paso aún no se consolida.
Al mismo tiempo, profesionales senior formados en la práctica empírica suelen considerar que la certificación no aporta valor adicional. Esta combinación de jóvenes sin certificarse y sénior que no ven necesidad de certificarse perpetúa la brecha.
De entrevistas y talleres realizados en el ecosistema local emergen mitos persistentes:
  • “Mi empresa no lo necesita”
  • “Es solo un papel”
  • “Es muy costoso”
  • “Solo sirve en multinacionales”
  • “Ya tengo maestría”
Los datos del informe desmienten estos mitos. Las empresas que cuentan con estructuras formales de PMO que crecieron de 34,5% en 2024 a 50% en 2025 son precisamente las que más demandan perfiles certificados para liderar metodologías, estándares y gobernanza. La institucionalización de la gestión de proyectos está avanzando, y con ella crecerá inevitablemente la demanda de directores de proyectos certificados.
Los informes también muestran que las principales causas de fracaso en proyectos en Ecuador siguen siendo estructurales: recursos limitados (47,6%), recopilación inadecuada de requisitos (10,3%) y cambios de objetivos (6,3%). Estas son precisamente las áreas en las que las certificaciones internacionales desarrollan competencias técnicas específicas: gestión de alcance, riesgos, stakeholders, planificación de recursos y control integrado de cambios.
Sin certificación, la práctica permanece empírica; con certificación, se vuelve disciplinada y estandarizada.
Además, en un mercado donde solo el 27% posee certificaciones, quienes sí las obtienen automáticamente destacan en procesos de selección, consultorías y en el liderazgo de proyectos estratégicos.
Se puede afirmar que Ecuador se encuentra en una etapa de transición hacia la profesionalización, pero aún mantiene una brecha crítica en certificación internacional.

El ecosistema ya cuenta con:
  • Mayor presencia de PMO
  • Mayor dedicación exclusiva a dirección de proyectos
  • Creciente interés por IA y tecnología
  • Entrada de talento joven
Pero todavía carece de:
  • Cultura sistemática de certificación
  • Inversión empresarial estructurada en credenciales
  • Reconocimiento salarial formal del PM certificado
Este es el punto exacto en el que la oportunidad profesional es más alta. En los próximos tres a cinco años, cuando la madurez organizacional continúe avanzando, la certificación pasará de ser un diferencial a un requisito.
Recomendaciones para directores de proyectos
  1. Incorporar la certificación como parte integrante del plan de carrera.
  2. Aprovechar los primeros cinco años de experiencia para obtener credenciales de base (CAPM, Scrum Master).
  3. Escalar progresivamente hacia PMP, PMI-ACP, PMO-CP u otras especializaciones.
  4. Participar en capítulos de PMI y en redes profesionales, donde la certificación es un valor social y técnico.
Recomendaciones para empresas
  1. Incluir certificaciones como criterio de selección y de promoción.
  2. Financiar planes de certificación como una inversión en la madurez organizacional.
  3. Integrar la certificación en el modelo de PMO.
  4. Medir el impacto de proyectos liderados por PMs certificados frente a no certificados.

El Volumen 2 del Análisis de la Gestión de Proyectos en Ecuador no solo presenta cifras, sino que muestra el momento exacto en que Ecuador debe decidir si desea permanecer en la práctica empírica o avanzar hacia la profesionalización global.
Cerrar la brecha de certificaciones no es una meta individual; es una decisión estratégica para el país.

Cada PM que se certifica eleva el estándar.
Cada empresa que invierte en certificación mejora su tasa de éxito.
Cada proyecto bien gestionado contribuye al desarrollo económico y social.

Invito a la comunidad profesional, académica y empresarial a leer el informe completo del Volumen 2, donde estos datos y tendencias se analizan en profundidad, y a sumarse a la construcción de un Ecuador en el que dirigir proyectos con estándares internacionales sea la regla y no la excepción.


English Version

For years, we have repeated a premise that no one disputes today: Project Management is a strategic competency for organizational competitiveness. However, when we examine the Ecuadorian reality with concrete data, a troubling paradox emerges: the role of the Project Manager is increasingly valued, yet international professional certification remains exceptional rather than the norm.
The recent Analysis of Project Management in Ecuador – Volume 2 (2025) confirms this gap with statistical clarity. Of the 126 project managers surveyed, 73% do not hold any international project management certification, while only 27% do hold a formal credential, mainly Scrum Master (11.9%) and PMP (5.6%).
This data is neither an isolated nor a temporary phenomenon. When we compare this to Volume 1 (2024), we find that even then, 67.2% of professionals lacked international certifications, and only 32.8% held any credential, primarily PMP. The trend is clear: instead of improving, the certification rate fell by 5 percentage points over the year, despite the labor market's increasing demand for formalization, methodologies, and international standards. This is perhaps the greatest contradiction within Ecuador's project ecosystem.
The reports themselves show that the typical project manager in Ecuador has a high level of academic training. In Volume 2, 61% held postgraduate degrees (master's degrees), while only 38% had undergraduate degrees. In other words, formal academic training is not the problem. The problem lies in the disconnect between academic education and specialized professional certification. While master's degrees remain the primary path to professional development, international certifications that validate practical skills, meet global standards, and demonstrate applied experience are still seen as optional, expensive, or unnecessary.

This perception is deeply rooted in Ecuadorian organizational culture. Historically, companies have prioritized academic degrees over professional credentials. However, in mature markets, certifications are key differentiators for employability, salary, and technical credibility.

One of the most frequent reasons behind this gap is economic. International certification involves investment in training, study hours, exam fees, and credential maintenance.
Nevertheless, the salary data in Volume 2 shows that certified project managers tend to be in the highest salary brackets, while coordination roles, where professionals without certification predominate, are concentrated in the middle or lower ranges.
In other words, certification is not an expense but an investment with a direct return in income and employability; this logic has not yet been fully grasped by professionals or companies.

In addition, many Ecuadorian organizations still lack structured training plans. In Volume 2, although 73% of companies report having staff trained in project management, in most cases this training consists of internal courses, diplomas, or workshops, rather than formal international certifications. Training exists, but it doesn't culminate in certification.

Another pattern identified in Ecuadorian professional culture is the belief that experience substitutes for certification. In Volume 2, 46% of project managers have less than five years of experience, while only 4.8% have more than 20 years. This means that a large part of the ecosystem is made up of young, developing talent that has not yet incorporated certification into their professional development. In more mature markets, certification is usually achieved between the third and fifth year of experience. In Ecuador, this step has not yet been consolidated.
At the same time, senior professionals trained through practical experience often believe that certification does not add additional value. This combination of young professionals without certification and senior professionals who see no need for it perpetuates the gap.
Persistent myths emerge from interviews and workshops conducted within the local ecosystem:

• “My company doesn't need it”
• “It's just a piece of paper”
• “It's very expensive”
• “It's only useful in multinationals”
• “I already have a master's degree”

The report's data debunks these myths. Companies with formal PMO structures, which grew from 34.5% in 2024 to 50% in 2025, are precisely those that most demand certified professionals to lead methodologies, standards, and governance. The institutionalization of project management is progressing, and with it, the demand for certified project managers will inevitably grow.

The reports also show that the main causes of project failure in Ecuador remain structural: limited resources (47.6%), inadequate requirements gathering (10.3%), and changes in objectives (6.3%). These are precisely the areas where international certifications develop specific technical skills: scope management, risk management, stakeholder management, resource planning, and integrated change control.

Without certification, practice remains empirical; with certification, it becomes disciplined and standardized.

Furthermore, in a market where only 27% hold certifications, those who do automatically stand out in selection processes, consulting, and leading strategic projects.
Ecuador is in a transitional phase toward professionalization, but it still faces a critical gap in international certification.

The ecosystem already includes:
• Greater presence of PMOs
• Greater exclusive focus on project management
• Growing interest in AI and technology
• Influx of young talent

But it still lacks:
• A systematic certification culture
• Structured business investment in credentials
• Formal salary recognition for certified PMs
This is precisely where professional opportunity is greatest. In the next three to five years, as organizational maturity continues to advance, certification will shift from being a differentiator to a requirement.

Recommendations for Project Managers
1. Incorporate certification as a natural part of your career plan.

2. Leverage your first five years of experience to obtain foundational credentials (CAPM, Scrum Master).

3. Progressively advance toward PMP, PMI-ACP, PMO-CP, or other specializations.

4. Participate in PMI chapters and professional networks, where certification is valued both socially and technically.

Recommendations for Companies
1. Include certifications as a selection and promotion criterion.

2. Fund certification programs as an investment in organizational maturity.

3. Integrate certification into the PMO model.

4. Measure the impact of projects led by certified PMs versus non-certified PMs.

Volume 2 of the Analysis of Project Management in Ecuador not only presents figures; it also reveals the precise moment when Ecuador must decide whether to remain in empirical practice or move toward global professionalization. Closing the certification gap is not an individual goal; it is a strategic national decision.

Every certified project manager raises the bar.
Every company that invests in certification improves its success rate.
Every well-managed project contributes to economic and social development.

I invite the professional, academic, and business community to read the full report in Volume 2, where these data and trends are analyzed in depth, and to join us in building an Ecuador where managing projects with international standards is the rule, not the exception.
Posted on: January 25, 2026 11:49 PM | Permalink | Comments (0)
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"Education is the ability to listen to almost anything without losing your temper."

- Robert Frost

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